"Cayo es mortal" en el periódico El Espinar





Cayo es mortal. en el número 270 del periódico mensual El Espinar, página 17. Aquí, podéis acceder al periódico



Este es el texto completo del artículo:

Cayo es mortal, en la Isla del Náufrago

Juan Andrés Saiz Garrido, habitual colaborador de este periódico, publica en Isla del Náufrago Cayo es mortal, donde narra la vida de su hijo Tatán. El libro estará a la venta a primeros de junio en librerías y en la página web de la editorial: isladelnaufrago.com.

La contraportada nos da pistas sobre lo que. vamos a encontrarnos dentro: Tatán Saiz Lobo, agente forestal lleno de vida y de proyectos, comienza a sentir dolores ene l pecho y en una cadera al regreso de su viaje a Bolivia. Después de un rasario de pruebas en el hospital de Cruces, el diagnóstico es contundente: cáncer de pulmón con metástasis ósea. Su padre, enfermero de urgencias, sabe que el pronóstico es fatal.

Durante una sesión en el hospital de Segovia, el padre se topa con la frase central de la novela de Tolstoi, La muerte de Iván Ilich: "Todos los hombres son mortales; Cayo es un hombre, luego Cayo es mortal". Reacciona con rabia: Todos sí, pero mi hijo, no; Tatán no es Cayo ni Iván Ilich, es un templo de bondad y belleza, con toda una vida por delante. Asumir esa muerte imparable que llega será una de las tareas que tendrá que afrontar durante la corta enfermedad.

Tras el desenlace, es tan angustiosa la ausencia que Juan Andrés se agarra a la única herramienta que le alivia, la escritura, y rememora su vida con él. Fruto de esa catarsis surge un texto cargado de amor y dolor, de reflexión honda y ternura, de emociones compartidas... Incluso de esperanza para mantener viva, en la memoria de cuantos lean este libro, la imagen de Tatán.

Estamos ante el homenaje a un hijo fallecido y, con él, a todos los jóvenes que mueren demasiado temprano, a través de un testimonio que conmueve hasta lo más íntimo de las entrañas huyendo de lo sensiblero o lo cursi, pues acerca al lector y lo lleva de la mano por los bordes de un hondo precipicio del que quisiéramos huir, aunque sepamos a ciencia cierta que en él acabaremos todos, sin excepción.

Muchos conocemos al autor a través de sus publicaciones, relatos y las Crónicas del Sentimiento que de forma cotidiana publica en nuestro periódico. En este libro no es más que el padre de Tatán.Como complemento a la lectura se prepara un archivo de fotografías relacionadas con la historia, que los lectores podrán encontrar en cayoesmortal.es

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